
Ajá, segundo disco de David Bowie y primer disco de este solista en entrar a los charts. Públicado en 1969, llegó al puesto # 17 en el Reino Unido y # 16 en Estados Unidos, aunque algunos años después. En la grabación de este disco participaron colaboradores importantes como Rick Wakeman, John Lodge, bajista de Moody Blues, entre otros. Comentar este album me es bastante complicado. Lo es porque me reporta sentimientos encontrados. La primera mitad del album es bastante buena, con temas épicos como la sublime Space Oddity, pero luego llego a la segunda mitad y me dan ganas de arrojar el disco contra la pared y prenderle fuego. Es inconsistente y mediocre, diría yo. No puede ser posible que un album tenga una verdadera epopeya como la canción que le da nombre al album, y esté mezclada con otros temas tan aburridos como los de la segunda mitad.
Bueno, la canción que abre el album es la épica Space Oddity, canción que le da título al album. Como se sabe, estuvo inspirada en la película de Stanley Kubrick, 2001: Una Odisea del Espacio, película que cualquier persona que se jacte de serlo debería verla al menos una vez en su vida antes de morir. Bueno, bueno, no divagaré, volviendo a la canción, se trata de uno de los mejores temas de la carrera de Bowie. La melodía es muy buena y los cambios son geniales. Es una canción épica, como ya dije, y destila dramatismo por donde se la mire. Lean la letra, si no se les pone la piel helada, no tienen sentimientos. El segundo tema del album es Unwashed and Somewhat Slightly Dazed. Con respecto a la canción anterior, definitivamente esta canción palidece considerablemente. Pero como mi objetivo no es andar comparando canciones pues se trata de un album y las canciones ni actúan por sí solas ni se aislan del contexto que las rodea sino son parte de un conjunto, de un todo, tengo que decir que la canción es bastante entretenida. Hay quienes sostienen que la influencia de Bob Dylan es notoria en la canción. Podría ser. La canción comienza muy suavemente para luego comenzar a rockear. La harmónica con la que cuenta es pegajosa. Se te va a quedar en la cabeza. Tal vez si la canción durara por lo menos 1 minuto menos sería mejor ya que al final se hace un poco repetitiva, pero nada que llegue a cansar. Hasta ahora nada que restarle al album. Don´t Sit Down, el tercer número es... ni siquiera sé que es eso, prescindible al 100%. No perderé mi tiempo en comentar esa burla y en su lugar pasaré a la siguiente canción, Letters to Hermione, una baladita acústica agradable. Dura 2 minutos y medio y se hace bien ligera, muy escuchable. La melodía no es nada del otro mundo, pero cumple. Aparentemente Hermione era la ex de Bowie que lo dejó por un bailarín noruego. ¡Buena suerte la tuya, David! En fin, el LP cerraba el primer lado con Cygnet Committee, canción que para muchos entendidos en la materia es la primera verdadera obra maestra de Bowie. Para mí la primera obra maestra de David es Space Oddity y de lejos. ¿Y este tema? ¿Quién es este pobre diablo para venir a decir cuál es la primera verdadera obra maestra de Bowie? ¿Qué sabe este tipo de Bowie para pasar por encima de la opinión de los entendidos en el asunto? Nada, simplemente es una apreciación personal como la de cualquier otro individuo. Esta canción es buena, pero nada más. No llega a emocionarme como lo hace Space Oddity. Ahora, claro, el tema en el album va de maravillas. Contribuye en gran forma. La melodía es buena, la vocalización de Bowie es precisa para el tema, pero se extiende por casi 10 minutos. ¡Dios, a Bowie se le pasó la mano! Shine On You Crazy Diamond dura 10 minutos y tiene más cambios que el Perú de constituciones. Ok, mal chiste. Retomando el tema, simplemente la canción no da para extenderla por tanto. Eso es lo que realmente indica si una canción es larga. No la extensión, no, no. Tenemos ejemplos claros de canciones como Thick As A Brick de Jethro Tull que dura casi 45 minutos en su conjunto y ocupa todo el LP, pero que está tan bien hecha que no se hace larga y esto se debe a que la canción, a pesar de durar lo que dura, no se alarga innecesariamente y su extensión es justificada. Y no sólo eso, ¡sino que encima se hace corta! Sí, señores. Bueno, retomaré el tema, ya que pareciera que estoy comentando un disco de Jethro Tull y no de Bowie. Cygnet Committee es una buena canción, que sería mucho mejor si durara la mitad de lo que dura. Punto y se acabó.
El segundo lado del album abre con Janine. Esta canción es algo pegajosa, pero al final no termina de gustarme del todo. Hay algo flojo en ella que no me cuadra. Sï, ok, la melodía es buena y es pegajosa, pero simplemente no termina de gustarme la canción en sí. Yo la descartaría totalmente. El séptimo tema del album es An Occasional Dream. Definitivamente este segundo lado del album baja considerablemente la calidad. A mi gusto, se trata de otra canción descartable. Y el octavo tema del album, Wild Eyed Boy From Freecloud, es otro tema lento que contribuye a que el aburrimiento continúe. Encima dura casi 5 minutos. Mucha gente ve a esta canción como una obra de arte, yo la detesto. Me parece totalmente estéril. Llego al noveno tema del album, God Knows I'm Good, el penultimo, y pareciera que estoy poniendo replay a las canciones anteriores. Bowie se olvidó de rockear definitivamente. Ok, no es un mal tema, pero si colocas una serie de temas del mismo corte, sin ganchos, genéricos, uno tras otro, el resultado es éste: ¡aburrimiento! Finalmente llegamos al último track del album (¡por fin!), Memory of a Free Festival. Se trata de otra canción del mismo corte que los anteriores. No vale la pena comentar tal cosa. Bowie no había aprendido la lección aún y extiende la canción por más de 7 minutos. A esta altura de la revisión me estoy cayendo de sueño encima del teclado de la PC.
Así llegamos al final de otra revisión, esta vez con un disco de Bowie. Definitivamente el Duque Blanco se sacudiría de la mediocridad en su siguiente album y nos entregaría un magnífico The Man Who Sold the World y no bajaría la calidad hasta buenos años después. Si quieren algo de Bowie, definitivamente no comiencen por este disco. Prueben con Ziggy Stardust, Hunky Dory o el mismo The Man Who Sold the World, pero por ningún motivo lo hagan con este album.
Bueno, la canción que abre el album es la épica Space Oddity, canción que le da título al album. Como se sabe, estuvo inspirada en la película de Stanley Kubrick, 2001: Una Odisea del Espacio, película que cualquier persona que se jacte de serlo debería verla al menos una vez en su vida antes de morir. Bueno, bueno, no divagaré, volviendo a la canción, se trata de uno de los mejores temas de la carrera de Bowie. La melodía es muy buena y los cambios son geniales. Es una canción épica, como ya dije, y destila dramatismo por donde se la mire. Lean la letra, si no se les pone la piel helada, no tienen sentimientos. El segundo tema del album es Unwashed and Somewhat Slightly Dazed. Con respecto a la canción anterior, definitivamente esta canción palidece considerablemente. Pero como mi objetivo no es andar comparando canciones pues se trata de un album y las canciones ni actúan por sí solas ni se aislan del contexto que las rodea sino son parte de un conjunto, de un todo, tengo que decir que la canción es bastante entretenida. Hay quienes sostienen que la influencia de Bob Dylan es notoria en la canción. Podría ser. La canción comienza muy suavemente para luego comenzar a rockear. La harmónica con la que cuenta es pegajosa. Se te va a quedar en la cabeza. Tal vez si la canción durara por lo menos 1 minuto menos sería mejor ya que al final se hace un poco repetitiva, pero nada que llegue a cansar. Hasta ahora nada que restarle al album. Don´t Sit Down, el tercer número es... ni siquiera sé que es eso, prescindible al 100%. No perderé mi tiempo en comentar esa burla y en su lugar pasaré a la siguiente canción, Letters to Hermione, una baladita acústica agradable. Dura 2 minutos y medio y se hace bien ligera, muy escuchable. La melodía no es nada del otro mundo, pero cumple. Aparentemente Hermione era la ex de Bowie que lo dejó por un bailarín noruego. ¡Buena suerte la tuya, David! En fin, el LP cerraba el primer lado con Cygnet Committee, canción que para muchos entendidos en la materia es la primera verdadera obra maestra de Bowie. Para mí la primera obra maestra de David es Space Oddity y de lejos. ¿Y este tema? ¿Quién es este pobre diablo para venir a decir cuál es la primera verdadera obra maestra de Bowie? ¿Qué sabe este tipo de Bowie para pasar por encima de la opinión de los entendidos en el asunto? Nada, simplemente es una apreciación personal como la de cualquier otro individuo. Esta canción es buena, pero nada más. No llega a emocionarme como lo hace Space Oddity. Ahora, claro, el tema en el album va de maravillas. Contribuye en gran forma. La melodía es buena, la vocalización de Bowie es precisa para el tema, pero se extiende por casi 10 minutos. ¡Dios, a Bowie se le pasó la mano! Shine On You Crazy Diamond dura 10 minutos y tiene más cambios que el Perú de constituciones. Ok, mal chiste. Retomando el tema, simplemente la canción no da para extenderla por tanto. Eso es lo que realmente indica si una canción es larga. No la extensión, no, no. Tenemos ejemplos claros de canciones como Thick As A Brick de Jethro Tull que dura casi 45 minutos en su conjunto y ocupa todo el LP, pero que está tan bien hecha que no se hace larga y esto se debe a que la canción, a pesar de durar lo que dura, no se alarga innecesariamente y su extensión es justificada. Y no sólo eso, ¡sino que encima se hace corta! Sí, señores. Bueno, retomaré el tema, ya que pareciera que estoy comentando un disco de Jethro Tull y no de Bowie. Cygnet Committee es una buena canción, que sería mucho mejor si durara la mitad de lo que dura. Punto y se acabó.
El segundo lado del album abre con Janine. Esta canción es algo pegajosa, pero al final no termina de gustarme del todo. Hay algo flojo en ella que no me cuadra. Sï, ok, la melodía es buena y es pegajosa, pero simplemente no termina de gustarme la canción en sí. Yo la descartaría totalmente. El séptimo tema del album es An Occasional Dream. Definitivamente este segundo lado del album baja considerablemente la calidad. A mi gusto, se trata de otra canción descartable. Y el octavo tema del album, Wild Eyed Boy From Freecloud, es otro tema lento que contribuye a que el aburrimiento continúe. Encima dura casi 5 minutos. Mucha gente ve a esta canción como una obra de arte, yo la detesto. Me parece totalmente estéril. Llego al noveno tema del album, God Knows I'm Good, el penultimo, y pareciera que estoy poniendo replay a las canciones anteriores. Bowie se olvidó de rockear definitivamente. Ok, no es un mal tema, pero si colocas una serie de temas del mismo corte, sin ganchos, genéricos, uno tras otro, el resultado es éste: ¡aburrimiento! Finalmente llegamos al último track del album (¡por fin!), Memory of a Free Festival. Se trata de otra canción del mismo corte que los anteriores. No vale la pena comentar tal cosa. Bowie no había aprendido la lección aún y extiende la canción por más de 7 minutos. A esta altura de la revisión me estoy cayendo de sueño encima del teclado de la PC.
Así llegamos al final de otra revisión, esta vez con un disco de Bowie. Definitivamente el Duque Blanco se sacudiría de la mediocridad en su siguiente album y nos entregaría un magnífico The Man Who Sold the World y no bajaría la calidad hasta buenos años después. Si quieren algo de Bowie, definitivamente no comiencen por este disco. Prueben con Ziggy Stardust, Hunky Dory o el mismo The Man Who Sold the World, pero por ningún motivo lo hagan con este album.
0 comentarios:
Publicar un comentario