
Esperaba que este momento nunca llegue. Esperaba no tener que revisar este álbum jamás. Asimismo, espero que no llegue el momento de revisar el Dark Side of the Moon. No se me malinterprete, no es que no me guste este disco, sino todo lo contrario. Adoro este disco. Es mi álbum favorito, la perfección hecha música. Y como se imaginarán, es un tanto difícil revisar con cierto grado de objetividad el disco que veneras de la banda que veneras. Además... ¿qué ya no se ha dicho de este disco? ¿Qué no se ha dicho de los Beatles? Absolutamente todo. Así de simple. Pues ni modo, llegó el momento.
Era 1969 y los Beatles ya estaban más allá del bien y del mal. También es cierto que era 1969 y las relación ente los cuatro de Liverpool distaba mucho de ser "cordial", por decir lo menos. Digámoslo directo: se odiaban. Sí, no se podían ni ver. Después de las grabaciones del Álbum Blanco todo se había deteriorado. George Harrison y Ringo Starr incluso habían abandonado en algún momento la banda para eventualmente regresar. Lennon se mostraba cada vez menos interesado en la banda y cada vez mas interesado en proseguir una carrera solista con Yoko a su costado. McCartney trataba de tomar la posta que dejó Epstein y trataba de organizar a la banda de una forma casi neurótica. Starr y Harrison no veían con buenos ojos esto, pero a la vez tampoco veían con buenos ojos la relación de John y Yoko. En conclusión, la banda ya no daba para más. El intento de grabar un álbum en vivo, proyecto que inicialmente se llamó Get Back y finalmente vería la luz con el nombre de Let It Be, había fracasado estrepitosamente. En tales circunstancias McCartney habla con George Martin y le pide que produzca un último álbum, a manera de despedida. Martin acepta, pero con la condición de que dejen las rencillas personales fuera del estudio, como en los viejos tiempos. Los fab four aceptan y se embarcan en este proyecto. Dan un último esfuerzo y el resultado es esta obra maestra. Estos tipos sí que sabían lo que era trabajar en ambientes laborales poco propicios y obtener resultados extraordinarios.
Pues bien, el álbum lo podemos dividir en dos partes: la primera que comprende desde Come Together hasta Because y la segunda que va desde You Never Give me Your Money hasta Her Majesty. Si bien es cierto que en el Long Play original el segundo lado comienza con Here Comes the Sun, lo cierto es que ese Meddley mágico o seguidilla de canciones comienza con You Never Give me Your Money.
¿Qué encontramos en la primera parte? Canciones espectaculares. Sí, esa es la respuesta. Tal vez no lo mejor que hayan compuesto estos cuatro, pero el nivel de cada una de ellas es sobresaliente. Ringo nos regala Octopus's Garden, una canción con una melodía y letra ciertamente divertidas. El trabajo de guitarra de George Harrison es superlativo. Cada punteo de guitarra recrea lo que la letra quiere transmitir. En conclusión, una canción sin mayores pretensiones que resulta divertidísima y fresca. Por el lado de McCartney tenemos Maxwell's Silver Hammer y Oh! Darling. La primera es otra canción con una melodía divertida con una letra no tan inocente. Nos cuenta la historia de un demente que agarra a martillazos a todo el mundo. Gran historia. La sección rítmica suena ajustadísima y la melodía invita a ser cantada. En fin, la canción no está entre los puntos altos del álbum, pero no es floja en lo absoluto. Al parecer Macca quería que esta canción sea single y jodió hasta más no poder para grabar la canción 4756835634 veces y los demás terminaron por odiarla. En el caso de Oh! Darling es una balada blues cantada con el alma. Según Lennon, esta canción debió cantarla él. Con todo el respeto que se merece John, pero no creo que haya podido llegar a las notas que llega McCartney en ciertas partes. Volviendo a lo que es la canción, podemos decir que como en todo el álbum, la sección rítmica suena ajustadísima. La letra es un tanto genérica, pero no le baja puntos a la canción.
Por el lado de Lennon tenemos en primer lugar a ese himno llamado Come Together que abre el álbum, toda una demostración que los Beatles podían rocker con fuerza cuando querían sin ningún complejo. El bajo de McCartney es asesino, Lennon canta con rabia y Starr nos martilla el cerebro desde el primer shoot me. Y si hablamos de rocker y rockear duro, oscuro y pesado pues qué mejor que la superlativa I Want You (She's so Heavy). ¡Dios mio, si esto no es rockear, pues yo no se qué es! La canción es de lo más vicioso que se ha creado. El tema no tiene más que una misma linea vocal que se repite pero eso pasa a un segundo plano. La canción comienza con un intro amenazante para posteriormente entrar en el verso. En cada uno de los versos cambia el ritmo. El trabajo de Starr es propio de un genio. Quisiera ver cuántos bateristas pueden hacer lo que hace Ringo acá. Del trabajo de McCartney ya ni hablemos. Las líneas de bajo que tira son magistrales, probablemente las mejores que jamás tocó. Las guitarras suenan totalmente amenazantes, oscuras, siniestras, ominosas. Y cuando creemos que la canción ya debe estar llegando a su fin, la canción pasa a una coda interminable, con la misma progresión de acordes del intro y se repite ad infinitum y termina tan súbitamente como comenzó. Si no te vuela el cerebro, no tienes cerebro. La última canción de Lennon en esta primera parte es la sublime Because. Vaya si John, Paul y George sabían armonizar. Nunca unas voces sonaron tan celestiales como en esta canción. El arpegio de fondo es un mero acompañamiento para semejante muestra de belleza.
¿Se puede poner mejor este primer lado? Pues sí, claro que sí. Y si no se pone mejor pues entonces el nivel sigue al mismo nivel que I Want You, es decir, divino. Y no, no es obra ni de McCartney ni de Lennon. Es obra del gran George. En primer lugar la hermosa y sensual Something. ¿Se puede escribir una balada mejor que ésta? Yo no lo creo. La letra es perfecta, las guitarras son perfectas, la batería es perfecta y la línea de bajo es asombrosa. Entonces, ¿qué le falta? Ah, solo de guitarra... eh, no esperen, tiene un solo de guitarra y es una obra maestra, de los mejores que hizo George. ¿Tiene algún punto debil esta canción? ¡NO! Es una obra de los dioses, así de simple. La otra canción de George es la hermosa Here Comes the Sun. Comienza con una guitarra acústica y una melodía superlativa. Luego se le suma la batería, bajo, teclados y vientos. Creo que no puede haber una mejor canción para alegrarnos el día cuando sale el sol. Con esto termina la revisión de la primera parte del disco.
¿Se puede poner mejor el álbum después de lo descrito? ¡Sí! ¿Es eso posible? Sí, son los Beatles y ellos todo lo pueden. El clímax del álbum, el punto álgido llega con este medley, esa suite de canciones cortitas, a medio terminar, entrelazadas unas con otras y cuyo resultado es lo más sublime que se haya escuchado. Sólo el final del Dark Side of the Moon puede hacerle frente a esto. En primer lugar, tenemos You Never Give Me Your Money, compuesta por Macca. La canción comienza con un piano tranquilo, tocando la misma melodía que la voz. Luego entra la batería, el ritmo cambia, se pone un poco mas hard y Macca comienza a cantar de forma más nasal. ¡Como suena esa sección rítmica y esa guitarra! Las armonías son exquisitas y el solo de guitarra es estupendo. Luego la cosa se calma un poco con Sun King. Al mismo estilo que Because, todo de forma muy relajante, John, Paul y George armonizan como los dioses. Nos transportan a otro mundo de la forma más sutil. El efecto de la guitarra contribuye a esto. La batería y el bajo hacen un trabajo perfecto. Todo es perfecto, todo encaja de maravilla. Y ni bien termina las revoluciones suben y entran Mean Mr. Mustard y Polythene Pam. La canciones apenás superan el minuto y son parecidas entre sí y sirven como medio conductor para desembocar a She Came into the Bathroom Window. En estas tres últimas canciones el trabajo de George Harrison y Ringo Starr es sobresaliente. El trabajo de estos dos genios sirve de enlace para unir las canciones, ya sea a través de redobles, o licks de guitarra. Lo que nos dicen es: "¿para qué quieren doble pedal de bombo o solos de guitarra de 30 notas por segundo si en esto hay más genio que en todas las notas que puedes tocar en toda tu puta vida?". Ja!
Bueno, en la última parte de esta suite tenemos en primer lugar la bellísima Golden Slumbers. Pocas veces escuché una melodía que me haga emocionar tanto como ésta. ¡Dios mio, cómo canta Paul! Y pocas veces escuché algo que me haga emocionar aun más que ese paso a Carry That Weight, unido por un Ringo Starr pletórico. Y hablando de Ringo, en Carry That Weight se le puede escuchar haciendo coros junto a los tres beatles restantes. Señores, si esto no es sublime, si esto no los emociona, no son humanos. Esos vientos, esos coros, ese aire divino que destila la canción no tienen comparación. Finalmente, Carry That Weight da paso a The End, que contrasta totalmente con las dos canciones anteriores. Entramos a una canción toalmente rock donde en primer lugar podemos escuchar a Ringo haciendo un solo de batería y posteriormente a Paul, George y John, en ese orden, haciendo respectivos solos de guitarra. Claramente podemos darnos cuenta en cada uno de estos solos las personalidades de cada uno. Señores, los Beatles se están despidiendo de nosotros, pero lo están haciendo de la forma en que jamás ninguna banda lo hizo ni lo hará. Una vez concluidos estos solos, se apaga todo, queda un piano y McCartney nos canta uno de los versos finales más preciosos que jamás se hayan cantado: "And in the end the love you take is equal to the love you make". Y así, los Beatles se despiden de nosotros. Ah, no, bueno, faltaba Her Majesty. ¿Qué puedo decir de este número? Nada, es una viñeta, en principio era un hidden track que se incluyó básicamente sin que la banda lo supiera, pero bueno, hasta en eso los Beatles fueron de los primeros, en incluir tracks escondidos.
Así, llego al final de otra revisión. En este caso de mi álbum favorito de todos los tiempos. Esperaba que no tuviera que hacerlo, pero dado que no actualizo este blog muy frecuentemente, tampoco quería dejar en el olvido ciertos álbumes que gozan de mi predilección. Sería poco probable que no hayan escuchado este disco, pero si por casualidad no lo has hecho, tienes una tarea por hacer. Consíguelo como sea. Es un disco de cabecera. Ciertamente no veo por qué no podría gustarle a alguien. Tiene todo: buenas letras, un Ringo pletórico, un bajo sensacional, los mejores solos de guitarra de la carrera de los Beatles, las mejores armonías a tres voces, etc. No hay perdón para morirse sin antes haberlo escuchado.
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